Ampliación Casa Rapel

Hay lugares que resguardan la memoria de una familia. Durante más de treinta años, una pequeña casa de ladrillo de 62 m² en el Lago Rapel fue el refugio oficial de veraneo, descanso y desconexión de una familia en particular. Sin embargo, el paso del tiempo trajo consigo el crecimiento de las nuevas generaciones.  El espacio original comenzó a ser insuficiente y el propósito fundamental de la vivienda, de compartir vacaciones en familia se vio amenazado por la falta de metros cuadrados.

 El desafío arquitectónico consistió en intervenir este sencillo pero valioso legado familiar adaptándolo a las dinámicas de una familia extendida. Para lograrlo, se proyectó una ampliación de 49 m² concebida bajo un estilo atemporal y minimalista que se adosa de forma sutil con la estructura preexistente.  El programa incluye una nueva cocina más amplia y funcional, un baño y 2 dormitorios, uno de los cuales cuenta con un lúdico altillo que permite ampliar la capacidad de la casa en temporada alta.

La propuesta arquitectónica buscó unificar espacialmente la parte antigua con la nueva. Esta integración se logró mediante una nueva área para la cocina abierta, logrando un espacio mucho más grande y fluido en reemplazo de la cocina original. En este espacio, el gran protagonista es un imponente mueble negro que actúa como separador del área de los dormitorios y que sirve por un lado a la cocina y por el otro lado alberga los clósets de los dormitorios nuevos.

 La fachada principal, proporciona luz oriente a los dormitorios mediante un juego aleatorio de ventanas cuadradas de diferente dimensión, que denotan el carácter sencillo y distendido del lugar, reforzado por el revestimiento de tablas de pino machihembrado de diferentes medidas, pintado con una aguada de color blanco.

Para la ampliación se diseñó una cubierta de fuerte pendiente, de dirección contraria a la de la casa original, encontrándose ambas cubiertas en una canal en el punto más bajo.  De esta manera se resolvió que la vista al llegar desde el acceso al terreno, no fuera un techo, sino la fachada de la casa.

 Por último, se modificó la experiencia de llegada creando un hall de acceso que la casa original nunca tuvo, al cual se llega bajando por una amplia escalera de madera que lleva al nivel de acceso, que está bajo la cota de terreno natural.

 Esta obra de ampliación no solo amplió considerablemente la capacidad de la casa, sino que revitalizó su espíritu, devolviéndole a la familia su lugar de encuentro frente al lago por muchas décadas más.

Arquitectos:      Claudia Tidy & Ian Tidy

Mandante:       Autoencargo

Proyecto de cálculo:     Claudio Hinojosa

Ubicación:        Lago Rapel, Región de O’Higgins, Comuna de Las Cabras

Superficie:        49 m2

Año de proyecto:          2018

Construcción:               Frédéric Infanti

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